Hopsteiner España

Octubre 2018

La Nueva Crónica



Los profesionales vinculados al sector del lúpulo auguran un «futuro esperanzador» para este cultivo, afincado, en su mayoría, en la comarca del Órbigo. Así lo manifestaron el presidente de la S.A.T. Lúpulos de León, Isidoro Alonso, el director general de Hopsteiner España, José Antonio Magadán, y el presidente de la Diputación de León, Juan Martínez Majo, que visitó este martes las oficinas de la S.A.T. y las instalaciones de la empresa comercializadora ubicada en Villanueva de Carrizo, para reiterar el «apoyo y compromiso» de la institución provincial con este sector, «que es un recurso singular y autóctono de esta zona».

El representante de la Diputación incidió en que el impulso de este cultivo repercutirá en un crecimiento de la población rural. «El lúpulo necesita estar presente y las personas que se incorporen al lúpulo se vinculan a un territorio. Si a esto le sumamos que tienen fijada la comercialización –de la mano de Hopsteiner- del producto hasta el año 2024, y pueda haber una estabilidad, es importante», manifestó después de aludir a los tres convenios que esta administración ha firmado en los últimos tres años, por valor de 71.000 euros, para mejorar tanto la producción como la calidad y las variedades. Este apoyo «le da un futuro al sector por las variedades con las que estamos experimentando, dan lugar a nuevos productores y a una nueva salida al mercado. La colaboración es esencial», enfatizó el presidente de la asociación, que remarcó que estos últimos años se han incorporado al sector unas 15 ó 20 familias. «Lo más importante es el desarrollo rural que permite el lúpulo porque con cinco o seis hectáreas de lúpulo se puede traer a una familia al pueblo. Lo que queremos es conseguir que haya futuro porque hemos tenido una crisis anterior y ahora tenemos que aprovechar la apuesta que están haciendo muchos jóvenes».

El director de Hopsteiner también pronunció un discurso optimista sobre el futuro del lúpulo, señalando que «para nuestra empresa es importante poder mostrar qué es lo que estamos haciendo, que todas las partes que trabajamos en el sector estamos alineadas buscando un futuro que pensamos que es esperanzador. Ha cambiado las circunstancias, el mercado, el cultivo… Estamos en una situación muy propicia para el lúpulo, ya no es ese elemento desconocido sino que se habla de ello. Para el lúpulo en España y en León es un momento de inflexión en el que se están haciendo cambios importantes de infraestructuras, en el cultivo, buscando calidad… Trabajamos juntos –Hopsteiner y Lúpulos de León– con ensayos de variedades buscando ese futuro para que haya un plazo inmediato. Podemos hablar de que el año que viene se pueden tener ya variedades que sustituyan a las actuales y que nos permitan dar ese primer paso para conseguir que todo lo que está alrededor del lúpulo, como fijar población, sea un elemento dinamizador.

DATOS DE LA CAMPAÑA

Habiendo finalizado la fase de recogida de lúpulo, el presidente de Lúpulos de León trasladó, durante la visita, que las cifras obtenidas de esta última campaña son «excepcionales» con respecto a las del año anterior. «No hemos podido cumplir todos los contratos porque ha habido zonas en las que ha caído piedra, pero igualmente estamos muy contentos porque está saliendo una calidad muy superior y llegaremos a los 900.000 kilos.

PLAN DINAMIZADOR

Majo recordó que además de los convenios, la Diputación también trabaja en un Plan Dinamizador de los Recursos Turísticos; un proyecto que ya ha dado sus primeros pasos haciendo un inventario del sector, y tras el análisis pertinente se procederá a poner en valor un acuerdo con la asociación, colaborando con el servicio de Turismo provincial, para intentar buscar «actuaciones concretas como es que la gente pueda venir aquí a ver el proceso, el cultivo del lúpulo y se pueda explicar. También avanzar en aprovechar los recursos turísticos de la zona». La idea es aprovechar este recursos como agente dinamizador, pero también «hay que avanzar en el aprovechamiento de otros recursos, que el Órbigo tiene muchos».