Hopsteiner España

Octubre 2018

Diario de León



El sector lupulero solicitó ayer la colaboración del presidente de la Diputación, Juan Martínez Majo, en el establecimiento de medidas que permitan a este cultivo paliar los daños que causa la plantación de chopos en parcelas que se destinaban a la agricultura. Majo visitó ayer la sede de Lúpulos de León, Sociedad Agraria de Transformación (SAT) y la planta de procesado de Hospteiner España. El presidente provincial destacó la importancia del cultivo en el desarrollo de la agricultura y destacó su capacidad de fijar población en el medio rural, dada la atención que requiere.

Los responsables del Lúpulos de León y de Hospteiner expusieron ayer al presidente el problema que supone para el cultivo del lúpulo la cercanía a las parcelas en las que se planta chopo, en especial, cuando no se respetan las distancias que las plantaciones forestales deben guardar con respecto a los cultivos, según contempla la ley. Señalaron, además, que la provincia dispone de superficie suficiente para que conviva la agricultura y el chopo sin necesidad de que se produzcan perjuicios. El sector del lúpulo ya ha expuesto sus reclamaciones sobre este problema ante la Junta de Castilla y León.

Se da la circunstancia, de que la maderera Garnica, que fabrica tablero de chopo en Valencia de Don Juan, ha advertido de que en 2023 tendrá problemas de aprovisionamiento al no haberse cumplido las previsiones de plantación en Castilla y León.

Martínez Majo descubrió una placa en la sede de Lúpulo de León, en la que la SAT agradece el esfuerzo de la Institución provincial en el estudio del sector y en la investigación de nuevas variedades que hagan más productivo el cultivo, plasmado en tres convenios cuya valoración total asciende a 71.000 euros. Martínez Majo destacó el cultivo como producto autóctono, ya que un 98% de la producción nacional es leonesa, destacó «la vinculación del cultivo al territorio» y la necesidad de los productores de residir allí donde tienen sus explotaciones para atenderlas convenientemente.

Recordó que el sector y la diputación trabajan en el Plan de Dinamización Turística de la Comarca del Órbigo, con el inventariado de los recursos turísticos y patrimoniales, con el fin de relacionarlos con el cultivo, al que se hace realiza con el turismo enológico.

El presidente de la SAT, Isidoro Alonso, destacó los resultados de la campaña, que rondará los 900.000 kilos de flor, la estabilidad que supone para los agricultores los contratos a largo plazo y las posibilidades de futuro del sector. En los últimos años se han sumado a la producción «entre 15 y 20 jóvenes».

Por su parte, el director general de Hopsteiner España, José Antonio Magadán, destacó la mejora tecnológica de las instalaciones de secado en las explotaciones agrarias y de las prácticas agrarias y anunció que el próximo año se iniciará el cambio varietal, una vez se decida qué variedades se introducen en el campo leonés.

Magadán explicó a Martínez Majo el proceso que sigue el lúpulo desde que la flor entra en las instalaciones de Hospteiner hasta que se transforma en pellets para su venta a las industrias cerveceras españolas.